Pedro es el clubmaker y clubfitter de GOLF ESTUDIO Madrid. Por sus manos pasan cada semana decenas de palos: grips, varillas, ajustes de loft y lie… Y esta semana le ha entrado un encargo de los que dan para una buena lección de clubmaking: siete varillas para alargar. Un trabajo habitual… hasta que desmontó el primer grip.
El problema que encontramos
Las varillas ya venían alargadas de antes. Y se habían alargado con un alargador de polímero de plástico. Ese tipo de alargador existe y funciona bien, pero tiene un uso muy concreto: las varillas de grafito. Vienen en negro o en polímero blanco, con marcas para cortarlos a la medida que necesitas.
¿Qué pasa cuando pones un alargador de plástico en una varilla de acero? Que estás ofreciendo muy poca resistencia a un material que trabaja con mucha. El alargador acaba quebrándose a ras de la varilla. Es exactamente lo que le había pasado a este cliente: el taco se había despegado del grip y la parte superior del grip le bailaba en las manos.
La regla de oro de Pedro
Como dice Pedro, es tan simple como esto:
- Varilla de acero → alargador de acero.
- Varilla de grafito → alargador para grafito.
Cada material trabaja de forma distinta, y el alargador tiene que comportarse igual que la varilla a la que se pega. Si no, el punto de unión se convierte en el eslabón débil del palo.
Lo que (casi) nadie te cuenta al alargar un palo
Alargar una varilla no es solo ganar centímetros. Cambian más cosas:
- Swingweight: por cada media pulgada que alargas, el swingweight sube unos 3 puntos (de D2 a D5, por ejemplo). El palo se siente más pesado en la cabeza.
- Flex: el palo se vuelve un punto más blando de sensación.
- Peso total y equilibrio: sube el peso y el punto de balance se desplaza.
- Límite en acero: nunca conviene alargar una varilla de acero más de unas 2 pulgadas (5 cm); a partir de ahí el punto de unión sufre demasiado.
Por eso en GOLF ESTUDIO no alargamos «a ojo»: medimos, ajustamos y compensamos para que el palo siga comportándose como debe.
¿Necesitas alargar tus palos?
Si notas que te encorvas demasiado al colocarte ante la bola o tu estatura no encaja con la medida estándar, puede que sí. Pero la forma correcta de saberlo es medirlo: en una sesión de fitting comprobamos longitud, lie y el resto de variables con datos, no con sensaciones.
Te esperamos en nuestros centros de fitting y taller. En cada tienda tienes un equipo que pone cara y manos a este trabajo — en Madrid, Pedro te atiende personalmente:
- 📍 Madrid · Avd. Asturias 16 · Reserva tu cita
- 📍 Cádiz · C/ Serafín Álvarez Campana S/N, El Puerto de Santa María · Reserva tu cita
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